Los olores, los sabores, las imágenes, el aire que se respira y el propio tacto de la tierra, hacen de Plasencia una parada obligatoria, una rica y diversa propuesta donde confluye historia, cultura, gastronomía y paisaje. Una cita ineludible con el pasado, con el presente, y con un futuro más que prometedor. Ven a conocernos, no te arrepentirás...
