Existe en la ciudad y sus comarcas una larga historia relacionada con la tauromaquia. La primera referencia escrita que se tiene de una corrida de toros se halla en las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, en el llamado "Toro de Plasencia" en la que se narra lo acontecido en una corrida celebrada en la plaza mayor de la ciudad.
Hoy Plasencia es una ciudad cuya feria taurina es ampliamente conocida y su plaza de toros pasa por ser un coso de solera.
De la afición que existe en Plasencia y su comarca por las cosas de los toros de fe los muchos toreros jóvenes que han intentado ser matadores, y de los cuales uno ha llegado a figura del toreo, Juan Mora.
