La naturaleza prima en Plasencia. La riqueza de sus paisajes es una de sus grandes señas de identidad que la sitúan como referente en el turismo de naturaleza.
Hoy es posible recorrer sus alrededores a través de los noventa caminos recuperados y puestos a disposición del público.
Pero si hay algo que distingue a la ciudad es la construcción del nuevo paseo fluvial, un nuevo espejo donde mirarnos.
La orilla del Jerte a su paso por Plasencia se ha convertido en el único río urbano extremeño con canal de baño. Olvidado durante décadas, hoy recupera todo su esplendor: su cauce es más vital y su orilla está más arropada que nunca. Caminantes, deportistas, estudiantes, parejas que descubren nuevos rincones.
Un marco privilegiado rehabilitado para el disfrute. Allí se concentran los amantes de la naturaleza más cercana. La Confederación Hidrográfica del Tajo y el Ayuntamiento de Plasencia han hecho posible que nuestro río hoy sea más visible que nunca.
Una senda peatonal en ambos márgenes y con dos pasa¬relas nos descubren nuevas rutas. Barbacoas, merenderos, bancos, pesquiles, ...conforman un nuevo paisaje en el que se han invertido más de tres millones de euros. Su ampliación es inminente. El éxito de esta nueva mirada al río nos hace seguir avanzando hasta el Valle del Jerte.
Seguiremos construyendo esta senda fluvial que nos hace diferente al resto de las ciudades Extremeñas. En definitiva, cosas que nos hacen sentir bien...
